Consideraciones de la autora con respecto a su obra:

Idea: mi Credo
Cada obra es un ente, un ser en sí mismo creado para existir independientemente de su autor, prescindiendo de la dialéctica que ilumina un camino trazado por la falta de confianza en la sensibilidad de quien observa. Yo creo en dejar el margen de la libre interpretación abierto para que cada espectador reescriba en sí mismo el fruto de sus percepciones. Así, el mundo del arte se ha transformado hasta convertise en una mera industria, sin la menor referencia del creador, sin su impronta personal y sin su gesto. Yo creo en regenerar una forma de comunicación que incorpore al hombre como tal, en que se hace imperiosa una reconexión con la naturaleza partiendo de ese minúsculo fragmento que nos queda de seres vivos y en un desarrollo hacia la recuperación y reinvención de las fuentes, usando como motor nuestras emociones.

Tema: mi mundo
Los animales constituyen esa raigambre con la naturaleza que nosotros hemos perdido (excepto en nuestra desnudez) y que excluye toda forma de futilidad y de vana inoperancia (esa lasitud proveniente de la excesiva comodidad que ha llevado a la especie humana a desarrollar una infinita variedad de perversiones). Sus formas, sus gestos, su rusticidad, ajena a las modas y a nuestros modales, unidos a su tolerancia e incondicionalidad (obsérvese que represento a mascotas y a animales con los que de una u otra manera he tenido contacto) materializan para mí la referencia por antonomasia con ese mundo natural malogrado y olvidado en nuestras selvas de cemento.

Material: el eje
Cada materia posee una serie de características individuales que la destacan y diferencian de las demás. Así, idea-tema-material han de compenetrarse de tal manera que la relación sea inviable sin el respeto y la consideración de alguno de estos tres factores. Es por eso que cada escultura protagoniza un universo diferente, una concepción distinta, un recorrido espacial que se diferencia de mis otras esculturas, pues procuro respetar esa suerte de “personalidad” que poseen tanto el material como su forma primaria. El hilo conductor está constituído por mi concepción espiritual de las cosas, por mi forma de ver el mundo, por mi manera de representarlo...por mi estilo.