Jun 12 2010
De las culturas, algunas preguntas
¿Somos los seres humanos todos iguales? Ante la ley, dicen las leyes que sí, en la práctica, es consabido que no. Véase, si no, el tratamiento dado a los tripulantes del barco cargado de ayuda humanitaria que se dirigía derechito a franja de Gaza, capturados en su intentona por la armada israelí, desmedida -como siempre- en su deliberado ataque, que tenía (y sigue teniendo, y seguirá teniendo si la comunidad internacional, con cara de ONU, con Ban Ki-moon a la cabeza, continúa apoltronada en su cómoda pusilanimidad y en su “me importa un carajo todo con tal que me sigan pagando mi sueldo millonario”) como objetivo diezmar al pueblo palestino. Arrodillados y atados de pies y manos, todos aquellos colaboradores que no fueron asesinados y de aspecto “musulmán” fueron separados de sus compañeros “los blanquitos” que pudieron aguardar en las butacas del barco invasor a que el capricho de “los israelíes” decidiera su suerte.
http://www.rtve.es/mediateca/videos/20100605/informe-semanal-050610/791403.shtml
(ver minutos 00:17:30 a 00:32:20)
A modo de anécdota (permítaseme la ironía), esto nos revela que no podemos ser todos iguales, que del lado “blanquito” europeo se masticaba la impotencia por no poder proteger a los del lado “oscurito”, sobre todo turco, que masticaban la suya por no poder oponerse. Si un texto fuera escrito por una mano de cada lado, seguramente no se movería por los mismos derroteros. Si un retrato de un soldado israelí (y no digamos nada de misia Tzipi Livni!!!) fuera dibujado por una mano de cada sala de ese mismo barco/cárcel/bombardero, es probable que no se usarían los mismos trazos, ni los iluminaría la misma luz, ni se dejaría ver el mismo carácter en uno que en otro.
Si pegamos un salto y nos damos un paseo por la bienal de Sao Paulo y como un saltamontes nos situamos acto y seguido en Art Basel; e instantáneamente nos encontramos “como por arte de internet” en la bienal de Shanghai… ¡se produce un milagro!. Las “obras” que se ven (algunos muy entusiastas incluso admiran y otros timoratos hasta pagan por ellas) son TODAS IGUALES. Y no puedo más que emocionarme utilizando el único calificativo posible tomado de una retórica como sólo la iglesia católica es capaz de crear: Milagro. Cómo si no, es posible que un chino vea, sienta, huela, respire, desee, palpe, saboree, reviva y evoque su historia de IGUAL forma que un danés?!!! y un irakí que un estadounidense, un suizo que un argentino, un italiano que un guatemalteco, un griego que un nigeriano, un mexicano que un hindú. Qué si no un milagro sería generador de semejante nivel de homogeneización: es lo mismo comerse una porción de pizza que un cebiche, un trozo de queso Roquefort que un gazpacho, una empanada con chimichurri que un maki? saben igual, huelen igual, tienen la misma textura?; son las mismas regiones, los mismos ingredientes los que los producen? las mismas manos?, y esas regiones, tienen todas el mismo grado de humedad, están a la misma altura sobre el nivel del mar, las enmarcan las mismas montañas?; se soportan acaso las mismas temperaturas en Punta Cana que en Varsovia? en Estocolmo que en Estambul? en París que en Taipei?
Yo me pregunto entonces, porque no puedo evitarlo, es que acaso haciendo todos lo mismo acortamos diferencias? deja así de ver un hombre morir a sus hijos de hambre mientras es sometido a la esclavitud y a vivir en la pobreza más abyecta? conseguimos de esta manera pulir las ignominiosas asperezas que nos configuran a unos como carne de cañón y a otros como señores de la guerra? se hace frente de esta forma al aberrante crecimiento cotidiano de la pedofilia? es que reducimos la brutalidad hombre → mujer a una calidad que ostentan las parejas de colores en el círculo cromático: complementariedad? es que acaso educamos, denunciamos, arreglamos, ayudamos, aportamos algo? Despertamos consciencias? Sacudimos, provocamos como se pretende?
NO. Simplemente nos convertimos en colaboradoes del sistema de negación pedagógica que le ara la tierra a la violencia y a todo aquel que saque partido de la humillación de otro ser viviente.
… Y todo por pertenecer, por ser un esclavo más, una marioneta reverente y que, como compensación, obtiene las migajas de la atención que su renuncia a su propio ser le confiere. Échese un vistazo al más gentil de los ejemplos que toda una audaz de la “difusión” de esta actividad se ha atrevido a exponer (no sin su cuota de honestidad… o de ingenuidad) en la página de su galería. Obsérvese el papel del artista: pagaalquilerdelocal de turno. Vean esto y saquen cuentas de los condicionantes que pondrán las grandes galerías de todo el mundo…
http://www.galeriaeme04.com/noticias/condiciones.pdf
Y si de ser la “voz” del hombre se trata, es que el ser humano es sólo cobardía, materialismo, egoísmo y parálisis? De mi recorrido no virtual por este mundo puedo dar fé que no. En relación a mi anterior artículo y hablando de provocación, a mí me provocan la generosidad, la honestidad, la comprensión, la sensibilidad, la compasión con las que la fortuna me ha dado la oportunidad de toparme; en seres vivientes, de carne y hueso, que tenían además un nombre, un nombre cercano tipo mamá, papá, maestro, tío… Juan, Mikel, Yván, Jerónimo, Sonsoles, Santiago, Ana, Sonia, Teresa, Mario, Ainhoa, Natacha, Pepe… nombres de seres como todos, irremediablemente humanos, pero capaces de los gestos más dulces, los más luminosos, los más audaces y elocuentes de que es capaz el hombre y que tienen que ver con su acción sobre su entorno, con el respeto y la tolerancia. Con el amor.




